Migrana y Nutricion
septiembre 12, 2025

Migraña y nutrición

¿Qué es la migraña?

La migraña es un trastorno neurológico primario caracterizado por crisis recurrentes de cefalea, de intensidad moderada a grave, habitualmente de tipo pulsátil y unilateral, que pueden durar
entre 4 y 72 horas si no se tratan. A menudo se acompaña de náuseas, vómitos, fotofobia y fonofobia, lo que repercute de forma significativa en la calidad de vida de quienes la padecen.

¿Por qué se produce?

La migraña es una enfermedad neurológica en la que el cerebro reacciona de forma exagerada frente a estímulos que en condiciones normales no causarían dolor. Este trastorno no se debe
únicamente a cambios en los vasos sanguíneos, sino a una alteración compleja del sistema nervioso. Durante una crisis se activa el sistema trigémino-vascular, que conecta nervios y vasos
sanguíneos de la cabeza. Esto provoca la liberación de sustancias como el péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), responsables de la inflamación y el dolor pulsátil
característico. En algunas personas aparece además el aura, causada por una onda de actividad cerebral llamada depresión cortical propagada, que explica síntomas previos como destellos de
luz o alteraciones en el lenguaje.

Migraña y nutrición

Histamina, déficit de DAO y su relación con la migraña

Además de los mecanismos neuronales y vasculares, factores bioquímicos como la histamina pueden influir en la aparición de migrañas. La histamina es una molécula que participa en funciones como la respuesta inmune, la regulación del sueño y la digestión. Se encuentra en alimentos como quesos curados, vino o embutidos. Normalmente, se degrada en el intestino gracias a la enzima diaminoxidasa (DAO). Cuando existe un déficit de DAO, ya sea por causas genéticas, problemas intestinales o ciertos fármacos, la histamina se acumula en sangre y puede activar el sistema trigémino-vascular, favoreciendo la liberación de CGRP y provocando migrañas en personas susceptibles. Algunos estudios sugieren que dietas bajas en histamina o la suplementación con DAO podrían reducir la frecuencia e intensidad de las crisis, aunque la evidencia aún es limitada. Por ello, lo más recomendable es identificar los desencadenantes individuales y seguir pautas personalizadas bajo supervisión médica.

Alimentación y otros factores desencadenantes

La dieta puede influir en la aparición de crisis de migraña, aunque los desencadenantes varían entre personas. Entre los más comunes se encuentran vino tinto, quesos curados, embutidos, chocolate, cítricos, café y alimentos ricos en histamina, tiramina o glutamato monosódico. La identificación individual mediante un diario de cefaleas y dieta resulta más eficaz que restricciones generales.
Otros factores que influyen en la aparición de migraña son: estrés, alteraciones del sueño, ciclos hormonales, deshidratación, cambios ambientales y estímulos sensoriales intensos. Estos
elementos actúan de forma combinada, explicando que la migraña tenga múltiples desencadenantes internos y externos.

Blanca Arranz Candela.

Nutricionista en practicas.